Receta:

  • 250gr  de Agua
  • 80gr   de Aceite de Oliva (ove)
  • 4gr  Sal
  • 1un  piel de naranja
  • 1un  piel de limón
  • 1un canela en rama
  • 100gr  Harina de arroz (eco)
  •  30gr   Harina de coco (eco)
  • 200gr  Huevo (eco)
  • 5gr anis en polvo
  •  5gr canela en polvo

Para freir:  Aceite de girasol ppf (primera prensada en frio).170ºC

Nota: Sustituyendo harinas sin gluten por harina de trigo/ aceite por mantequilla tendremos receta convencional.

Elaboración:

Calentar el agua junto con las pieles de limón, naranja y la rama de canela, el aceite y la sal. Cuando rompe el hervor, apagar el fuego y reservar tapado 15 – 20 minutos para  infusionar.

Colar los aromas y volver a calentar. Cuando rompe el hervor

Incorporar la harina tamizada toda junta, removiendo enérgicamente con cuchara o pala, hasta que la masa se vea lisa y homogénea y se separe del fondo del cazo. Retirar del fuego y Reposar para bajar la temperatura.

Pasar la masa al bol del robot. Utilizar la pala para añadir los huevos batidos  en tres veces, esperar a que el huevo se integre a la masa antes de seguir incorporando mas huevo bien cada vez.

La masa estará lista cuando caiga en forma de pico y se vea lisa y brillante.

La cantidad de huevo puede tener ligeras variaciones puede que necesite algo más o puede que no haga falta ponerlo todo.

Formar pequeñas bolitas con una manga pastelera (cuando demos forma no mover la manga) así quedara una bola uniforme.

Podemos ayudarnos de un dosificador de helados o cuchara

Freir en pequeñas bolitas (formar las bolitas sobre la mano aceitada) en abundante aceite 170ºC (observar cuando el aceite empieza a burbujear o incorporando un poco de masa)

*Llenar la mitad de su capacidad, el buñuelo al freir dobla su tamaño.

Escurrir en papel absorbente y espolvorear con  mezcla de canela.y anis en polvo.

 

Conservación:                       Se puede congelar la masa cruda

Intolerancias: 

Intolerancia alimentaria

El desconocimiento de esta situación puede dar lugar a un daño paulatino de nuestra salud. De hecho, es una respuesta en ocasiones de tipo inmunológico, como una alergia, pero cuyos síntomas se manifiestan de forma más lenta y discreta aunque no por ello menos importante para la salud.
La intolerancia alimentaria afecta a cada persona de forma diferente: los alimentos que favorecen a una persona puedes ser perjudiciales para otra. Por ello, es necesario analizar cada caso mediante un estudio clínico personalizado.

Normalmente, las pruebas para detectar intolerancia alimentaria son prescritas por un endocrinólogo, nutricionista o dietista, y el deseo de perder peso es la primera motivación que lleva a realizarse este tipo de test. Sin embargo, la información que nos ofrecen estas pruebas es mucho más amplia y hay que tener en cuenta su posible repercusión sobre numerosos aspectos de nuestra salud.

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